Capítulo XIII: Aprendiz de Bruja.

Así que Érebo, Baldhür y Namarié salieron de la Ciudad y fueron dirección Villadorada para tomar el camino de la Abadía de Villanorte.

Con la cortesía que le caracterizaba Baldhür comenzó a hablar:

– Bueno Namarié y Érebo, creo que no nos presentaron debidamente. Mi nombre es Baldhür Boro. El nombre de Baldhür significa «la cría del dragón» en la lengua perdida de los titanes. Y la historia de mi vida no es momento de contarla puesto que sería pasarnos horas hablando de ello y no tardaremos en llegar a nuestro destino. Una vez allí me gustaría ilustraros con una breve visita e introducción a la historia de la Abadía. Después os diré donde están vuestros maestros  y os quedaréis con ellos, puesto que yo tengo que hacer otro tipo de misiones. Pero no os preocupéis que si necesitáis cualquier cosa siempre estaré a vuestra disposición.

Baldhür era un hombre muy educado. Se veía claramente que estaba muy versado en la historia sobre el mundo. Hablaba bastante y su vocabulario era muy culto.

Sin embargo a Érebo se le veía más callado. Era mucho más joven incluso posiblemente más joven que Namarié. Era un hombre fuerte, rubio y bastante atractivo.

– Mi nombre es Érebo El Pacificador. Mi vocación es ser sacerdote ayudando a mis compañeros y curándoles cuando sea necesario. Y bueno, poco más tengo que contar. Mi nombre significa «muerte» lo cual es algo contradictorio ya que lo que pretendo es devolver a la vida a mis compañeros.

– Mi nombre es Namarié -continuó ella- y del élfico se traduce como «adiós». Este nombre me lo pusieron Tyrande y Malfurion al llegar a la Ciudad de Darnassus y el motivo de este nombre fue porque es una manera de decir adiós a muchas puertas que se cerraron al nacer. Mi madre murió en la aldea de Rut´theran tras desembarcar siendo yo un bebé y he sido criada entre elfos y por elfos.

– Vaya -dijo entonces Érebo- se ve bastante interesante esta historia. Una pregunta, ¿no tienes un título tras el nombre?

– No -contestó.

– Creo que un día tenemos que reunirnos para contarnos detenidamente nuestras vidas y poder asignarte un nombre que defina tu presente, pasado y futuro. Además creo que sería muy interesante saber de nosotros -dijo Baldhür-. Pero ahora estamos llegando a nuestro destino y el tiempo apremia.

Entraron en la abadía y tras rodear unas paredes vieron que la Sala Principal tenía forma circular. Alrededor había salidas que daban al Ala de la Biblioteca donde se encontraba la instructora de sacerdotes, la Sacerdotisa Anetta; la Sala de Armas donde estaba el instructor de paladines Sammuel y el instructor de guerreros Llane Beshere y en la planta superior subiendo por las escaleras del Ala de la Biblioteca estaba el instructor de magos Khelden Bremen. Baldhür mientras tanto seguía contando la historia de la Abadía:

– Esta Abadía es el hogar de los clérigos de la orden humana religiosa conocida como la Hermandad de Villanorte. Era el lugar donde Medivh fue atendido mientas estuvo en coma. Antes de la Primera Guerra servía como hogar de la Orden Sagrada de Clérigos de Villanorte, dirigida por el Arzobispo Alonsus Faol, con la ayuda de los ejércitos de Ventormenta en su lucha contra la Horda. Poco después de que Garoña Halforcen fuera capturada y llevada a Villanorte la abadía fue destruida por un ataque de los orcos. Durante la Segunda Guerra fue sede de Cho´gall y su clan Martillo del Crepúsculo, aliado a Gul´dan. Después de la Alianza de Lordaeron y recuperado el Bosque de Elwynn la Abadía de Villanorte fue reconstruída. Bueno, ahora tengo que dejaros con vuestros instructores. Érebo: tienes que quedarte aquí dentro con la Sacerdotisa Anetta. Namarié tú y yo saldremos a buscar a tu instructora Drusilla La Salle que está en el cementerio junto con el instructor de demonios Dane Winslow.

Así que salieron por la puerta dejando dentro a Érebo y en seguida llegaron a la instructora.

Una vez allí Baldhür se fue y Namarié se quedó allí junto con otros aprendices de brujo.

La clase fue bastante entretenida y con mucho provecho mezclada un poco de historia que incluía una introducción al presente y pasado de esta clase además de la práctica.

Los brujos son una clase de ex-arcanistas, siendo en el caso de los orcos ex-chamanes que en la búsqueda de mayores poderes acabaron desechando los estudios arcanos o de la naturaleza para profundizar en la magia de las sombras.

Hacen daño poco a poco quitando salud a sus enemigos a través de las maldiciones o con sus compañeros en forma de demonio.

Son maestros de las artes oscuras utilizando la sombra y el fuego como magia y a la vez invocando demonios desde el Vacío Abisal.

Su primera aparición en Azeroth data de la Primera Guerra, cuando Gul´dan, el primero de su especie entre los clanes de orcos invasores de Draenor, llevó a la Horda a través del Portal Oscuro.

En cuanto a la historia, los Eredar de la Legión Ardiente se acreditan como los brujos originarios.

En la mayoría de las sociedades han vivido en la periferia de las ciudades y casi siempre han generado desconfianza. Los brujos humanos solían reunirse en secreto en el sótano de una taberna de Ventormenta.

Tanto los brujos de la Alianza como de la Horda son defensores de utilizar las fuerzas demoníacas a su propia voluntad, pero sin ceder a la corrupción completa. Suelen ser físicamente débiles pero pueden llegar a tener un potente arsenal de hechizos.

Los brujos más notables fueron: Archimonde, Tichondrius, Magtheridon, Cho´gall, Gul´dan, Kil´jaeden, Medivh y Nekros Skullcrusher.

Las ramas de especialización de los brujos son tres: aflicción, basado principalmente en el aumento de la eficacia de los hechizos, drenajes y maldiciones; demonología, basado en la mejora de la eficacia de sus secuaces, los hechizos de conujuro y como puntos fuertes destacan la versatilidad y la capacidad de supervivencia; y finalmente destrucción, en el que el aumento de los efectos del daño directo de los deben ir más rápido con lo que son capaces de matar rápidamente a un enemigo único.

Y tras esta clase teórica aprendieron a utilizar la Descarga de las Sombras como hechizo fundamental. Así que con éste y un bastón, le fue encomendadas varias misiones para ir practicando por los alrededores, matando bichos de toda clase. Estos bichos realmente no eran peligrosos ya que no atacaban por sí mismos, pero debía practicar con ellos ya que una vez ella les atacaba éstos se intentaban defender y en un futuro no muy lejano serían otras criaturas las que le atacaran primero y sería ella la que tendría que defenderse.

La zona estaba llena de aprendices por lo que entre la práctica del hechizo y la búsqueda de los objetivos,la tarea se hizo realmente dura.

Tenía que conseguir sacar de sí misma la Descarga de Sombras que por más que lo intentaba al principio no salía más que una pequeña luz de color casi negro que no llegaba a nada. Puso mucho empeño en sacarlo y tras horas practicando poco a poco salió algo que se iba pareciendo más a lo que tenía que ser. Además tuvo que aprender su primer hechizo de daño en el tiempo, llamado Inmolar, un hechizo de fuego que salió con mayor facilidad de lo esperado. Juntos los dos hechizos tenían un gran efecto.

Y finalmente el maestro de demonios les enseñó las pautas teóricas para invocar a su primer diablo aunque la práctica se iba a realizar más tarde ya que el primer llamamiento debía tener lugar en un sitio especial.

Sabía que no iba a ser fácil aprender. Pero seguramente encontraría la manera de llegar a descubrir todos los secretos.

El día se pasó al fin con tanto aprendizaje. Era normal que el primer día le costase hacer lo que había aprendido pero poco a poco acabaría lanzando los hechizos como algo normal.

Finalmente la clase terminó en la propia Ventormenta de visita a una cantina llamada «El Cordero Degollado». Tras la pequeña clase de historia en seguida se dio cuenta que se trataba de la visita a los sótanos donde se suelen reunir en secreto los brujos. Y así fue: bajando al sótano de la cantina se encontraban el resto de instructores junto con más gente de dicha clase intercambiando información. Ursila Deline, Denusette Cloyce y Sandahl serían también sus instructores además del instructor de demonios Spackle Zarzamora. La sala tenía forma circular y unos ventanales tapados con maderas hacían que no entrase la luz exterior. La única iluminación era una gran hoguera situada en el centro de la sala.

Además de la entrada a dicha estancia había justo frente a la misma otra salida que llevaba a unas catacumbas donde se realizaban los mayores ritos de invocación, las primeras llamadas al Vacío Abisal. Tal como se le dijo en Villanorte allí pudo invocar por primera vez a su primer compañero.

El proceso de invocación era más sencillo de lo esperado. Simplemente había que ponerse en el centro de la sala marcado con un símbolo y junto con la Acólito Porena pronunciar las palabras correctas de invocación. Tras unos segundos hubo una luz de color rosado que hicieron que las marcas del suelo fueran más fuertes, apareciendo finalmente un pequeño diablillo llamado Ziluri.

A partir de ese momento sería un fiel compañero que junto a ella iría aprendiendo cada día nuevas habilidades o desarrollándolas: escudo de fuego, pacto de sangre, cambio de fase.

Tras este día tan agotador, volvió a la Poza de la Luna del Parque para descansar un rato y pensar en soledad sobre el día que había pasado y sobre el futuro. Siempre pensó que no servía para esto pero realmente lo que le faltaba era confiar en sí misma para lograr sus objetivos. Pensó en todo lo que quería aprender a partir de ahora y en que sus ansias de conocimiento se estaban volviendo cada vez más intensos.

Devolvió al Vacío Abisal a Ziluri para que descansase, no quería que también entrara en la casa de su nueva familia de momento.

Y tras otro rato de reflexiones decidió irse a descansar y a dormir.

El futuro estaba cada vez más claro.

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