Los Drainei

Había un planeta llamado Argus, mundo natal original de los Eredar. Los habitantes de este planeta eran considerados muy inteligentes y talentosos en el don de la magia.

Este planeta estaba gobernado por un triunvirato formado por los más grandes y poderosos magos eredar: Kil´jaeden, Archimonde y Velen.

Argus atrajo la atención de Sargeras, el cual ofreció a los Eredar un trato: a cambio de su lealtad él les daría grandes poderes a todas las razas. Kil´jaeden y Archimonde en seguida aceptaron, pero Velen tuvo una visión del futuro poco agradable: los Eredar se transformarían en demonios, sometidos bajo las órdenes de Sargueras.

«Luna plateada, bañada en sangre

corrompida en la noche, armada con la espada de la Luz quebrada.

Rota y traicionada por él, que permanecía allí, caminando por el sol.

En hora más oscura, la redención vendrá, de la joven caballera que juró la sangre».

La primera línea se refiere a la Ciudad de Lunargenta y a su destrucción por parte del Azote. La segunda a los elfos de sangre y su adoración por el Príncipe Kael´thas y al «don» del Naaru M´uru que otorgó un poder a la orden de Caballeros de Sanfre de quel´dalas. La tercera línea se refiere al descubrimiento de la traición de Kael´thas por parte de los caballeros elfos y la cuarta línea se refiere a Lady Liadren, la líder de los caballeros de sangre que renunció a seguir obedeciendo a Kael´thas y juró fidelidad a los Sha´tar y a su ofensiva para recuperar la Fuente del Sol.

Intentó advertir a los otros dos de esta visión pero no escucharon. Velen fue contactado por los Naaru, una raza de seres de energía encargados de detener a la Legión Ardiente, que le ofrecieron llevarle a él y a los otros eredar que pensaran igual que él a un lugar más seguro. Así que escapó con sus seguidores en la nave naaru Oshu´Gun con la Legión Ardiente pisándoles los talones y fueron rebautizados como los Drainei, los Exiliados en el lenguaje eredun.

Mientras tanto, Kil´jaeden, Archimonde y el resto de los Eredar se convirtienron en los Man´ari eredar, temidos hechiceros y estrategas de la legión.

Archimonde fue designado con el rango de comandante de campo de las fuerzas de la Legión y su función era dirigir las tropas y supervisar las invasiones militares. Kil´jaeden se encargaba de las operaciones secretas y reclutaba nuevas razas y esbirros de la Legión. Debido a sus cargos, se formaban dos grupos: los señores del foso, guardas del apocalipsis que servían a Archimonde; y los señores del terror y sacerdotes de las Sombras que siguieron a Kil´jaeden.

Los Drainei que escaparon visitaron muchos mundos y exploraron la mayoría del cosmos para encontrar un lugar seguro.

Los Naaru les hicieron una bendición a los Drainei con conocimientos de la luz y poderes. Les contaron que algún día los Naaru crearían un imparable ejército de la Luz, palabras que les llegaron muy dentro, de tal manera que los Drainei juraron honor a la Luz y proteger sus ideales.

Finalmente los Drainei se asentaron en un remoto y pacífico planeta que a simple vista les pareció un refugio ideal, llamándolo Draenor o «El Refugio de los Exiliados».

Confraternizaron con los clanes de orcos que vivían en las tranquilas praderas del sur (llamadas después como Nagrand), que a pesar de comerciar, no confiaban plenamente en ellos y viceversa.

Pero casi por descuido, Kil´jaeden tropezó con el planeta y encontró a los Drainei, aunque su atención fue dirigida inmediatamente a los orcos. Pronto se dio cuenta que ésta era la raza que estaba buscando, grandes guerreros. No tardó en corromperlos a través de Gul´Dan, pasando de un estado de cautelosa aceptación a un estado de rabia ciega y sed de sangre, por lo que acabaron atacando a los Drainei. Mataron a una gran cantidad de gente de esta raza obligando a los pocos que quedaron a escapar buscando otro lugar seguro.

Después de que el Portal Oscuro fuera destruido, Draenor se colapsó y lo que quedó fue una masa de tierra flotando y asteroides en el Vacío Abisal.
La región de Draenor que aún era habitable se conoce ahora con el nombre de Terrallende. Algunos Drainei se alteraron por la destrucción del planeta y habían caído bajo la siniestra influencia de los demonios de la Legión Ardiente y se corrompieron. Y aunque debido a ésto perdieron gran parte de su poder, crearon una facción llamada los Juramorte de Lengua de Ceniza cuyo líder fue Akama y fueron aliados de Illidian, los cuales le ayudaron a matar a Magtheridon aunque trataban de destronar a Illidian en secreto.

Velen y un puñado de Drainei que sobrevivieron a la destrucción de sus ciudades por los orcos escaparon a la Marisma de Zángar.

Al llegar a Draenor los Elfos de Sangre descubrieron el poder del Castillo de la Tempestad y lo tomaron. Para escapar, los Drainei salieron de su escondite y atacaron un ala de la fortaleza, el Exodar. Los Elfos de Sangre sabotearon la nave tridimensional de los Drainei y cuando trataron de navegar el motor se descontroló con lo que el Exodar perdió el control a través del Vacío Abisal. Acabaron estrellándose en Isla Bruma Azur, en la costa oeste de Kalimdor. Mientras los Drainei que sobrevivieron fueron salvando lo que pudieron de su nave y ayudaron a su gente, empezaron a explorar este nuevo mundo. Su contacto con los Elfos de la Noche era inminente.

En cuanto al Castillo, esta fortaleza se encuentra ahora en Terrallende en el área de Tormenta Abisal, siendo el hogar de Kael´thas.

Además de Velen, otros grandes Draineis son: la Alta Sacerdotisa Ishanah, líder de los Aldor de Shattrath; Vidente Nobundo, que fue el primero de los chamanes drainei; y Akama, líder de los Juramorte Lengua de Ceniza.

Deja tu comentario