Cinco razones por las que se debe querer el clásico World Of Warcraft

Hace unas semanas leí un artículo, tras el anuncio de Mists Of Pandaria, que se llamaba 5 reasons you should love Mists Of Pandaria en la web de WoWInsider. Hacía un recorrido por cinco razones por las que nos debería gustar esta expansión tan polémica.

Una semana después, la escritora del artículo Anne Stickney, decidió escribir otro tras la primera idea, que se llamaba 5 reasons you should love classic World Of Warcraft. Para aquéllos que empezaron en el principio de los tiempos les tiene que llenar de grandes recuerdos. Por eso, me gustaría traducirlo y escribirlo aquí, y exponer mis propias opiniones sobre el tema (mientras ultimo detalles del próximo capítulo de la historia de Namarié ;))

Y es que en días como hoy, festivo de invierno en el que no tengo nada que hacer, me viene un montón de morriña del pasado, momento en que empecé a gozar realmente el WoW subiendo niveles de una manera loca pasando día y noche delante del ordenador junto con… Sanatos/Érebo (que si a alguien no le queda claro de la historia, las marco como persona diferente pero al final son la misma, mi marido en la vida real).

Solamente va a ser una manera de enseñar por qué amamos tanto éste juego (incluso yo lo sigo amando, a pesar de que no esté habitualmente dentro), su esencia desde el principio. World Of Warcraft, no es solo un juego de mazmorras como se puede pensar por parte de la gente que no lo conoce realmente o que simplemente me ha escuchado decir «juego al WoW». Es mucho más y por eso los artículos que leí y que estoy transcribiendo de manera también personal me está llegando tan dentro.

 

5. Descubrimiento.

«World Of Warcraft era la cruda realidad de muchos, muchos años de trabajo para un propósito:  traer la saga Warcraft de estrategia en tiempo real a la vida. Y funcionó, desde luego. Aquellos que se logaron por primera vez y caminaron por frondosidad de Teldrassil, aquellos que escucharon el tema triunfante y agitado de Ventormenta, aquellos que escucharon los sonidos de bestiales tambores de guerra de Orgrimmar… hay algo especialmente mágico en aquellos primeros pasos.

Todo lo que amábamos de Warcraft ahora estaba vivo de una manera que jamás habíamos visto antes. Todo personaje amado desde los juegos originales estaban allí con nosotros, hablándonos, dándonos misiones. Azeroth era un mundo incomprensiblemente masivo lleno de vida y que dependía de nosotros ir por los caminos polvorientos y descubrir qué había que ver. Era una historia muy familiar presentada de una manera que nunca jamás habíamos visto antes y había un entorno mágico que su transformación  atrajo a la gente».

Bueno, he de decir que yo no conocí el WoW cuando no había expansiones (empecé al poco de entrar The Burning Crusade) y el Warcraft era algo que conocía «de oídas». Pero mi novio (actual marido) sí jugaba cuando salió en los servidores ingleses y pude ver como era. Cada vez que entraba en Ventormenta me gustaba muchísimo la música del entorno, y de hecho se lo decía. Así que cuando entré yo a jugar me emocionaba cuando escuchaba la música de Ventormenta (y me perdía por la ciudad, en serio), o el Bosque de Elwynn. Cada vez que vuelvo por allí procuro poner la música del WoW porque me trae tantos recuerdos… y la verdad es que son recuerdos muy bonitos, desde que empecé en Villadorada y todas las misiones que reunían los alrededores. Fue ahí cuando empezó el verdadero enganche a éste juego.

Ahora escucho la música de Ventormenta del vídeo y me surgen muchos recuerdos de un juego al que empecé a jugar totalmente diferente a todo lo que había conocido.

 

4. Una nueva clase de videojuego.

«Lo que World of Warcraft ofrece es una experiencia simplificada, un poco más fácil que otros MMO de su tiempo. Mientas que en juegos como EverQuest los jugadores eran castigados al morir, Warcraft simplemente permite levantar tu cuerpo y seguir. No hacían falta tutoriales, no era necesario de investigar de antemano ni leer un manual del juego. Un jugador podía simplemente entrar y empezar a jugar, subiendo niveles con tanta rapidez como viajaba a través del juego.»

«Esto siempre ha sido el principio principal del diseño de los juegos de Blizzard: modo de juego que es divertido de jugar. Siempre ha estado en la cabeza de su lista, junto con la facilidad de aprendizaje. Este juego siempre ha sido fácil y accesible, y los jugadores acudieron a él porque les permitía llegar allí y jugar».

Sí, es cierto, me pareció muy sencillo subir al menos los 10 primeros niveles. También es cierto que es totalmente distinto a como es ahora. Ahora son facilísimos los 30 primeros niveles, no hay demasiada complejidad. Cuando yo subí los primeros niveles, empezó a complicarse un poco el tema. Había misiones mucho más complejas en las que necesitabas a alguien más (incluso a dos o tres personas más) para poder completarlas. Lo que hacía que el juego fuera muy comunitario, más de lo que es ahora. Ahora casi se prefiere subir a base de mazmorras. Pero a mi me gusta más a base de misiones por una simple razón: te amplía conocimiento del lore del juego, la esencia de la historia la tienen las misiones (no todas, pero sí su mayor parte) y se complementa con las mazmorras. A pesar de esto, el WoW ya parecía sencillo por entonces dentro de su complejidad.

 

3. Diversidad visual.

«Donde la mayoría de los MMO eran más realistas, con la sensación arenosa en los gráficos, WoW nunca ha vagado demasiado lejos en esa dirección. En los primeros días de World Of Warcraft fue criticado por ser demasiado caricaturesco, pero había un encanto inherente en el diseño del juego. Los villanos parecían villanos, los héroes parecían héroes de verdad. Y el paisaje estaba todavía más lleno de un estallido de colores brillantes y vivos, algo que los ojos no había visto en el diseño de los MMO.

Creo que mucho tenía que ver con el juego en sí. Como juego de fantasía que es tiene sus momentos serios, pero nunca es demasiado serio. Los juegos de fantasía están destinados a ser un escape del trabajo, del día a día de la vida real, y los gráficos del WoW fueron un punto de salida de la idea de que los gráficos necesitan ser convincentes o atractivos a la vista. Los jugadores sabían en el momento en que iniciaron sesión que no estaban en un mundo real más abrazando con entusiasmo que era fantasía».

Como alguna vez he intentado plasmar en Namarié y su historia, la sensación de estar en un mundo de fantasía es patente, la descripción de colores, los contrastes entre un lugar y otro, hace que el juego sea un mundo donde evadirse. La verdad es que ha sido siempre un lugar donde he podido desconectar de una época muy mala laboralmente hablando, e hizo que me olvidase de todo «sumergiéndome en el increíble mundo de World Of Warcraft». Tal fue una de mis frases favoritas en el estado de Messenguer y fue la primera cosa que puse en mi Facebook :).

 

2. Comunidad.

«Aunque hoy en día los foros y blogs están llenos de historias de horror acerca de los buscadores de mazmorras y otras cosas desagradables, en el WoW clásico la comunidad fue como un soplo de aire fresco. Servidores jugando juntos, agrupados, incluso trabajaron juntos en un objetivo común, abriendo las puertas de Ahn´Qiraj. Había un sentido de auto-vigilancia entonces; los jugadores que robaban el botín eran llamados en los foros y en los canales de juego, lo que les impedía llegar demasiado lejos con ese tipo de conducta la siguiente vez.

Pero más allá de todo eso, había un sentido de camadería o compañerismo, incluso entre jugadores de facciones opuestas. Las comunidades de los servidores estaban muy unidas. Los jugadores dentro del servidor, en general, se conocían por su reputación, e incluso cuando se estaban matando entre sí, aún quedaba ese momento de reconocimiento en todo el campo de batalla. Era un ser vivo, una comunidad de personas diferentes todas unidas por una razón común: el amor por Warcraft y por la participación en el juego».

Es verdad que cuando yo empecé había mucho más compañerismo dentro del WoW. No digo que ahora no hay, simplemente digo que antes había más. Nadie se metía con nadie, el factor humano era mucho más patente en todo el servidor. Recuerdo el día que hubo un llamamiento masivo para ir a matar un dragón del portal del Bosque del Ocaso, uno de los Dragones Pesadilla, o cuando se abrieron las puertas de Ahn´Qiraj recuerdo el servidor a punto de «explotar» y que casi no se veía nada, no hacían mas que salir gigantes colosos continuamente sin parar :D.

Y lo más importante es que hay colegas dentro del WoW que puedo considerar mis amigos. Lo que ha hecho que la comunidad sea mucho más fuerte de lo que, posiblemente, Blizzard pensó en un primer momento.

Y la #1 razón por la que debes querer el WoW clásico:

1. Cambios revolucionarios.

«World Of Warcraft no fue solamente otro MMO. Fue un MMO que rompió en escena e inmediatamente captó los corazones y atención de incontables jugadores. World Of Warcraft vendió alrededor de 240.000 copias en sus primeras 24 horas, más que cualquier otro juego de PC en la historia en aquel momento, más de lo que Blizzard había esperado. Los 40 servidores originarios se llenaron casi inmediatamente de jugadores, mientras que más jugadores aún esperaban impacientemente para logarse y ver la experiencia de Azeroth por sí mismos. Requirió añadir inmediatamente nuevos servidores según la demanda.

Desde entonces, cada MMO que ha salido a la luz ha intentado recrear esa fórmula mágica y nadie ha sido capaz de hacerlo como World Of Warcraft lo hizo en el 2004. Fue una revolución en videojuegos de MMO tal como se hizo. Muchos juegos MMO han intentado tomar algunas piezas del WoW, esperando tener el mismo éxito histórico. Mientras ninguno conseguía los números que WoW logró durante años, es seguro decir que el WoW y el éxito cambió la cara de los MMO para siempre. Cada MMO nuevo es inmediatamente comparado con World Of Warcraft y cuestionado si llegará a ser el que acabe matando al WoW.

Si se trataba de los paisajes vivos, la fantasía sorprendentemente bella o la facilidad de juego, los jugadores se enamoraron de World Of Warcraft. Era la continuación de una serie de juegos de Blizzard que tenía historia y situaciones que sonaban a verdad en los jugadores. Momentos simples, a veces, pero los momentos fueron reales, auténticos y totalmente relacionables por cualquier persona que cogió el juego, jugaran los juegos originales de estrategia en tiempo real o no.  Y aunque la cara del juego puede haber cambiado en los últimos años, la gente detrás de él no ha cambiado, todavía mantienen la misma pasión, unidad y amor genuino por Warcraft como lo hicieron la primera vez que llegó a sus vidas».

¿Qué puedo decir? A mi me ha cambiado mucho mi forma de ver los MMO. No obstante, y siempre lo digo, hay gente que me tiene un poco «mal catalogada» por eso, pero no es algo que me moleste o me importe. Me gusta el WoW y aunque no juegue demasiado a menudo, siempre me va a gustar (supongo que no tengo motivos ahora para cambiar de opinión), y es un juego que veo tan completo, que cuando entras, siempre hay algo que hacer (aunque sea hacer transmutaciones o ver la subasta).

 

Éste post ha sido realizado en base al post de WoWInsider «5 reasons you should love classic World Of Warcraft»

One Comment
  1. Reply Cinco razones por las que se debe querer The Burning Crusade | Sombras en Azeroth 18 noviembre, 2011 at 0:23

    […] razones por las que se debe querer The Burning Crusade Tras el artículo Cinco razones por las que se debe querer el Clásico World of Warcraft, segumos con la saga escrita por Anne Stickney en WoWInsider con el título 5 reasons you should […]

Deja tu comentario