Los dioses antiguos y el orden de Azeroth

Ignorando la misión de Sargeras de deshacer sus incontables trabajos, los titanes siguieron moviéndose de mundo a mundo, dando forma y poniendo orden en cada uno como creían adecuado. A lo largo de su viaje se encontraron con un pequeño mundo al que sus habitantes llamarían, más adelante, Azeroth. Mientras los titanes se abrían paso por su paisaje primordial, se encontraron con un número de seres elementales hostiles. Estos elementales, que adoraban a una raza de seres infinitamente malvados conocidos como los dioses antiguos, juraron hacer retroceder a los titanes y mantener a su mundo libre del toque metálico de los invasores. El Panteón, preocupado por la inclinación hacia el mal de los dioses antiguos, luchó contra los elementales y sus oscuros amos. Los ejércitos de los dioses antiguos estaban liderados por los tenientes más poderosos de los elementales: Ragnaros el Señor de Fuego, Therazane la Madre Pétrea, Al’Akir el Señor del Viento  y Neptulon el Cazamareas.

Sus caóticas fuerzas se alzaron sobre la superficie del mundo y chocaron con los colosales titanes. Aunque los elementales eran poderosos más allá de la comprensión mortal, sus fuerzas combinadas no podían detener a los poderosos titanes. Uno a uno, los señores elementales fueron cayendo y sus fuerzas se dispersaron.

El Panteón destrozó las ciudadelas de los antiguos dioses y encadenó a los cinco malvados dioses bajo la superficie del mundo. Sin el poder de los dioses antiguos para mantener sus fogosos espíritus vinculados al mundo físico, los elementales fueron expulsados a un plano abisal, donde deberían luchar unos contra otros por toda la eternidad. Con la salida de los elementales, la naturaleza se calmó y el mundo se dirigía hacia una pacífica armonía. Los titanes vieron que se había contenido la amenaza y comenzaron a trabajar.

Otorgaron fuerzas a varias razas para ayudarlas a dar forma al mundo. Para ayudarlos a excavar las insondables cavernas bajo la tierra, crearon a los terráneos, parecidos a los enanos, a partir de piedra viviente mágica. Para asistirlos a drenar los mares y elevar la tierra del fondo marino, crearon a los inmensos pero amables gigantes marinos. Los titanes durante muchos años movieron y dieron forma al mundo, hasta que al fin quedó un continente perfecto. En su centro, crearon un lago de centelleantes energías. El lago, al que llamaron Pozo de la Eternidad, estaba destinado a ser la fuente de la vida en el mundo. Sus poderosas energías alimentarían los huesos del mundo y darían energía a la vida para que echase raíces en el rico suelo de la tierra. Con el paso del tiempo, plantas, árboles, monstruos y criaturas de todo tipo comenzaron a prosperar en el primordial continente. Cuando cayó el ocaso del último día de su labor, los titanes llamaron al continente Kalimdor: «tierra de eterna luz de las estrellas».

Dioses Antiguos

Los Dioses Antiguos fueron deidades malévolas que gobernaban Azeroth en los tiempos ancestrales antes de que ellos y sus tenientes elementales fueran derrotados por los Titanes. Pocos mortales tienen conocimientos sobre los Dioses Antiguos, algunos los consideran como unas simples leyendas. Los maléficos Dioses Antiguos, seres colosales hechos de furia elemental, una vez lideraron el mundo y a los salvajes elementales que habitaron en ella.

Poco se conoce acerca de los Dioses Antiguos y de sus enloquecidos adoradores; prácticamente nadie en Azeroth conocía de su existencia hasta que C’Thun hizo su aparición en Ahn’Qiraj. Incluso ahora que están en su prisión bajo tierra, los dioses poseen fanáticos adoradores, la mayoría ellos han perdido toda cordura y se han corrompido completamente. A pesar de estar aprisionados o aletargados en un profundo sueño, su poder es tan grande que sus destructivas auras se filtran en Azeroth y enloquecen a aquellos de sus habitantes que se dejan influir por ellas. En algunos casos son gente malévola pero también los hay que adoran deliberadamente a los dioses por despecho, cuando sienten que otras organizaciones dominantes a las que han servido, los han acabado maltratado. Los anarquistas a veces empiezan a adorarlos con el deseo de una posible destrucción en el mundo; creyendo que uno nuevo y mejor se levantará tras la estela de la destrucción. En cualquier caso, estos adoradores no conocen la esencia de los Dioses y su conocimiento se basa en la desinformación ya que cualquiera que consiga contactar con los Dioses Antiguos, está irrevocablemente destinado a enloquer.

Antiguo Dios C'Thun
Antiguo Dios C’Thun

C’Thun y Yogg-Saron son los únicos Dioses Antiguos cuyos nombres son conocidos en la actualidad. Yogg-Saron se encuentra preso bajo el frío Rasganortemientras que C’Thun, tras un tiempo aletargado, recientemente despertó completamente y fue capaz de volver físicamente a Azeroth. Tiene su guarida en las ruinas de Ahn’Qiraj, donde varios héroes valientes y han empezado a aventurarse con la intención de destruir al dios del mal antes antes de que emerja a la superficie para destruir Azeroth.

Yogg-Saron
Yogg-Saron

Cuando los titanes llegaron al mundo con el fin de ponder orden en él, lucharon contra los tenientes más poderosos de los Dioses Antiguos, quienes eran los dioses elementales de Azeroth. Ragnaros el Señor del Fuego, Therazane la Madre Pétrea, Al’Akir el Señor del Viento y Neptulon el Cazamareas fueron derrotados por los titanes, quienes luego arremetieron contra los Dioses Antiguos. Pronto, los titanes derrotaron a los dioses y encadenaron a los seres enfurecidos bajo tierra, donde supuestamanete siguen hasta ahora. Tras esto, los titanes empezaron el largo proceso de la remodelación del mundo de Azeroth.

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