Illidan Tempestira, El Traidor

 

Illidan, todos conocemos su nombre, unos más que otros. Todos nos hemos enfrentado a él en algún momento de nuestra historia. Pero, ¿quién es en realidad? ¿Qué es lo que hizo para convertirse en el Señor de Terrallende?

Es uno de los más nombrados para la próxima expansión, Legión. Y quizás de los más esperados. Así que ha llegado el momento de analizar su vida.

Género Masculino
Raza Elfo Nocturno/Demonio
Clase Cazador de Demonios
Afiliación Elfo Nocturno (Antes)
Ocupación Cazador de Demonios, líder de las fuerzas naga lideradas hacia Corona de Hielo
Localización Templo Oscuro
Estado Vivo
Allegados Malfurion Tempestira (Hermano)

Biografía

Illidan es el hermano gemelo de Malfurion. En su juventud intentó aprender las enseñanzas druídicas como su hermano hizo, pero la hechicería lo atrajo de una forma que la magia de la tierra no hizo, así que acabó practicando la magia de la nobleza de la Reina Azshara. Nació con ojos dorados, que en ese tiempo era una señal de un gran destino. Indicaba potencial para ser druida. Cuando Tyrande y Malfurion encontraron su destino, Illidan todavía estaba buscando el suyo. Se convirtió en el hechicero personal del líder militar Kur’talos Cresta Cuervo.

Cuando la invasión de Archimonde a Azeroth comenzó y la traición de Azshara se descubrió, Malfurion convenció a Illidan para abandonar a su reina. Pero cuando Cenarius y los dragones entraron en batalla, Malfurion entendió que sus enemigos eran muy poderosos para caer en batalla. Para terminar la invasión debían destruir el Pozo de la Eternidad. La idea no le gustó a Illidan ya que el pozo era la fuente por la que él obtenía su magia y su destrucción era un precio muy alto que pagar, de hecho el elfo empezó a admirar los poderes de la Legión Ardiente. Los elfos luchaban para defender sus tierras y mantener sus posiciones, pero los miembros de la Legión no parecían disminuir. El sátiro Xavius se apoderó de sus dudas, aprovechando su confusión para plantar semillas de desconfianza en su mente haciendo que comenzase a buscar el poder de la Legión para llegar a convertirse en un ser más fuerte. Mientras que en su mente trataba de derrotar a la Legión Ardiente, realmente les ayudó dándole a Sargeras el Alma del Demonio para hacer el portal más poderoso.

Probablemente, fue en este momento cuando Illidan derrotó a un comandante apocalíptico llamado Azzinoth y tomó sus armas como propias, las cuales llegarían a ser conocidas como las Gujas de guerra de Azzinoth.

Tyrande, Malfurion e Illidan
Tyrande, Malfurion e Illidan

Illidan tenía fuertes sentimientos hacia Tyrande Susurravientos, una sacerdotisa novata de las Hermanas de Elune. Estaba tan interesado en llamar la atención de Tyrande (se dice que se volvió más poderoso por ella), que algunas veces actuaba sin pensar, principalmente con la magia y él no se daba cuenta que no eran esas las cualidades que Tyrande buscaba en un compañero. Pero mientras el batallaba para ganarse el corazón de Tyrande, ésta batalla terminó poco antes de empezar ya que Tyrande escogió a Malfurion casi desde el principio. Xavius le enveneno la mente diciéndole que si Malfurion moría él ya no tendría rival para el amor de Tyrande. Finalmente cuando Illidan vio a Tyrande en los brazos de Malfurion rompió relaciones con los defensores de Azeroth.

llidan, con un nuevo plan en su cabeza, viajó a Zin-Azshari. Allí fingió una alianza con Azshara y Mannoroth. El plan de Illidan era obtener el Alma del Demonio, un artefacto de gran poder creado por Alamuerte que tenia la habilidad de cerrar el portal que estaba trayendo los demonios a Azeroth. Sin embargo, para cumplir este plan, tenía que ganar mas poder. Fue eventualmente traído hasta el mismo Sargeras, quien rápidamente descubrió el plan del elfo de obtener el Alma del Demonio para la Legión. Sargeras estaba complacido con este plan y le dio a Illidan un «regalo» por su alianza. Le sacó los ojos y en su lugar le puso unos orbes de un fuego místico que permitía a Illidan ver todas las formas de magia. Azshara estaba fascinada con el «nuevo» Illidan, pero siguió cautelosa, ordenando al capitán Varo’then que lo acompañase en su busca del Alma del Demonio.

Después del Ocaso del Mundo, Illidan, quien había llenado siete viales con el agua del Pozo de la Eternidad, escaló los picos del Monte Hyjal donde encontró un pequeño y tranquilo lago y allí vació tres de los viales en el agua. Las caóticas energías rápidamente se manifestaron contaminando el lago y transformándolo en un nuevo Pozo de la Eternidad. La alegría de Illidan fue corta cuando Malfurion, Tyrande y el resto de los líderes kaldorei lo descubrieron, todos estaban horrorizados por lo que el había hecho. No pudiendo aceptar que su hermano había cometido tal traición, Malfurion trato de nuevo de explicar a Illidan lo tonto de sus acciones. La magia que el insistía, era caótica por naturaleza y solo podía traer destrucción mientras existiera. Illidan se negó a escucharlo diciendo que iban a necesitar esta magia si alguna vez regresaba la Legión. La falta de remordimiento impactó a Malfurion hasta sus adentros y se enfadó con su hermano, entendiendo ahora que Illidan estaba perdido para siempre. Ordenó que lo encarcelaran en las profundidades de Hyjal en una cárcel alejada de vista y mente. Malfurion después señaló que a veces fue a visitar a Illidan a su prisión con la esperanza de traerle de vuelta al camino correcto.

La liberación de Illidan

Maiev_TBC
Maiev Cantosombrío

Estuvo encarcelado durante 10.000 años en una prisión sin luz. Califax, un Guardián del Bosque, y un grupo de elfos de la noche (incluyendo a Maiev Cantosombrío) vigilaron constantemente al Traidor. La libertad vino de las inesperadas manos de Tyrande, quien mató a los guardias elfos con la esperanza de usar a Illidan contra la Legión, que regresó a Azeroth gracias a la Plaga. Illidan aceptó y juró que iba a sacar a la Legión de las tierras de los elfos para siempre.

Malfurion se opuso a la decisión de Tyrande, pensó que la matanza de los guardias y la libertad de Illidan fue un error catastrófico. Illidan estaba frustrado porque su hermano seguía sin cambiar y ansioso de probarle a su hermano que los demonios ya no lo dominaban dejó a Malfurion detrás y lideró una fuerza de elfos de la noche hacia Frondavil para cazar a la Legión. En Frondavil se encontró con Arthas, campeón del Rey Exánime, y combatieron. Los dos estaban igualados, Illidan detuvo el duelo y demandó a Arthas a decirle por qué lo había perseguido. Arthas le habló a Illidan acerca de la Calavera de Gul’dan, el artefacto demoníaco que corrompió Frondavil. Explicó que si el artefacto se destruyera, la corrupción del bosque se acabaría. Para asegurar que Illidan tomaría el reto, Arthas no dio ningún detalle del poder de la calavera agregando que su maestro sabia de su sed de poder. Aunque Illidan no confiaba en Arthas fue a buscarla. Una gran puerta demoníaca guardaba la Calavera cuando Illidan y sus tropas pelearon valerosamente para obtener el acceso al artefacto. Conducido por necesidad e influenciado por la creencia que con un poder aumentado podía ser perdonado por Malfurion, destruyó el sello demoníaco y usó los poderes de la Calavera para sí mismo. La batalla por el control de la Calavera le costó un alto precio ya que el poder del artefacto cambió a Illidan. Transformado en un demonio, destruyó al señor del terror Tichondrius y a sus fuerzas. Pero esta victoria trajo consigo la desvastación. Tyrande y Malfurion sintieron el poder demoníaco dentro de Illidan. Malfurion regañó a su hermano convencido de que Illidan cambió su alma por más poder. Enfurecido, Malfurion exilió a Illidan de los bosques. Sintiendo que su sacrificio y esfuerzos fueron inapreciados, Illidan dijo «Que así sea… hermano», y abandono las tierras de los elfos de la noche.

Alianza con los demonios de la Legión Ardiente

KiljaedenTras la derrota de la Legión, Illidan fue visitado por Kil’jaeden, quien le ofreció la última oportunidad de servir a la Legión Ardiente. Le dijo que fuera al Trono Helado y lo destruyera. Ner’zhul se había vuelto demasiado poderoso para que Kil’jaeden lo pudiera controlar, por lo que Illidan tenia que eliminarlo a cambio de más poder y magia de los que podría imaginar. Le dio poderes a Illidan junto con el Orbe de Kil’jaeden para ayudarlo en su tarea. Al tomar la encantada Calavera de Gul’dan, poseyó las malvadas memorias del brujo y un plan le vino a la cabeza, pero necesitaría aliados para ayudarlo, así que en vez de adquirir nuevos subordinados decidió pedir ayuda a los amigos que ya tenía. Illidan llamó a los naga a la superficie. Éstos, antes conocidos como quel’dorei, servidores de Azshara, estaban ansiosos de tomar venganza en contra de los elfos de la noche y las otras razas de la tierra. Azshara envió a su poderosa servidora Lady Vashj, para liderar a esos que se llamarían «nagas de Illidan». Pero Illidan todavía tenía que hacerse cargo de la molesta Guardiana, Maiev Cantosombrío, que no hacía más que perseguirle por todo Kalimdor. Illidan entonces se alió con un grupo de sátiros conocidos como Servidores de Illidan y corrompió a algunos fúrbolgs. Fue al puerto de Nendis con sus subordinados nagas y sátiros matando todo lo que se cruzara en su camino, secuestró un barco y zarpó, mientras un grupo de nagas se quedaron destruyendo los barcos restantes y arruinando así todas las esperanzas de seguirlo. Llegó a las costas de las Islas Abruptas, en las ruinas de la antigua ciudad de Suramar (irónicamente, la misma ciudad donde Illidan creció) la cual Gul’dan y sus brujos levantaron hace veinte años, y el hogar de la Tumba de Sargeras.

La batalla en las Islas Abruptas

Pero los siervos de Illidan no lograron destruir todos los barcos. Maiev y las Vigilantes llegaron a las Islas Abruptas poco después de que llegara Illidan, y las dos fuerzas lucharon alrededor del terreno. Illidan llegó a la tumba y Maiev fue rápida en seguirlo. Con el conocimiento de Gul’dan, Illidan cruzo rápido la tumba y llegó al cuarto donde se encontraba el Ojo de Sargeras. Maiev llegó cuando Illidan y Vashj estaban activando el poderoso artefacto, y como venganza de haberlo encarcelado diez mil años, Illidan uso el Ojo para derrumbar la tumba y así conseguir escapar por unos túneles subterráneos que habían construido los naga. Mató a todas las demás Vigilantes incluyendo a Naisha en la Tumba pero Maiev escapó con sus habilidades especiales. En la superficie, Illidan y Maiev batallaron por la supremacía mientras que una de las Vigilantes se dirigía hacia Vallefresno para traer refuerzos.

Malfurion y Tyrande llegaron a las Islas Abruptas con refuerzos mientras el campamento de Maiev estaba siendo invadido. Cuando ellos contraatacaron, las fuerzas de Illidan se desmoronaron, pero lograron escapar antes de ser heridos seriamente. Tyrande los persiguió e Illidan la atrapó para defenderse advirtiéndola que no interfiriese. El demonio escapó hacia el mar otra vez. Durante la batalla Tyrande le reveló por qué rechazó a Illidan: demasiado ebrio con su creciente poder y fuerzas políticas, se olvidó de su propia fuerza interior. Malfurion, a pesar de su creciente poder, no se olvidó de su poder interior. Herido con este conocimiento, Illidan por fin controló sus sentimientos. Illidan llegó a las costas de Lordaeron y rápidamente cruzó el Bosque de Argénteos hasta llegar a Dalaran, donde empezó a usar el Ojo de Sargeras para destruir Corona de Hielo y el Trono Helado. Pero fue interrumpido por Maiev y Malfurion y el hechizo falló. Malfurion sintió el hechizo desgarrando la tierra y concluyó que era un peligro para el mundo y que tenía que ser detenido. Illidan le dijo a Malfurion que estaba siendo tonto en pararle, porque estaba destruyendo al Rey Exánime, su enemigo común. Pero Malfurion estaba furioso por la supuesta muerte de Tyrande, que le había asegurado Maiev que así había sido. A Illidan se le rompió el corazón al saber que la mujer que amaba estaba muerta, pero el Príncipe Kael’thas, el nuevo aliado de los elfos de la noche, dijo que es muy prematuro decir que está muerta. Kael’thas explico que no fue matada por los no-muertos como Maiev le había dicho a Malfurion, que cayó en un río y fue arrastrada por las corrientes. Malfurion inmediatamente arrestó a la Guardiana y salió en busca de Tyrande. Illidan rogó que fuera aceptado para ayudar a su hermano a buscar a su amada sacerdotisa. Él y su guardia personal de nadas lucharon contra los no-muertos hasta que pudieron alcanzar a Tyrande, que encontraron bajo un gran ataque por las fuerzas de los no-muertos. Fue rescatada y devuelta rió abajo hacia el campamento elfo hacia donde estaba Malfurion, gesto que ella admiró. Malfurion le dijo a Illidan que era libre de irse con la condición de no tratar con los elfos de la noche de nuevo. Illidan, deseando un final del conflicto con su hermano y deseando no tener jamás un conflicto con Tyrande, aceptó.

El viaje a las Tierras Devastadas

Después de que Malfurion lo dejara irse, Illidan creó un portal hacia Terrallende y escapó inmediatamente, pero siendo siempre perseguido por Maiev. Debido a que fracasó en su intento de destruir a Ner’zhul, sabía que la cólera de Kil’jaeden no tardaría en llegar, así que trató de buscar un mundo donde estuviera tranquilo. Sintió que Terrallende, las ruinas de Draenor, era el lugar preciso. Fue perseguido en el arrasado mundo orco hasta ser capturado por Maiev y los Vigilantes, siendo encarcelado de nuevo. Sin embargo fue salvado por Kael’thas Caminante del Sol y Vashj y tras ver de lo que eran capaces, aceptó la alianza con los elfos de sangre convirtiendo al Príncipe Kael’thas en su mano derecha. Los sin’dorei, junto con los naga, podían hacer cumplir cualquiera de sus planes. Illidan continuó con su plan original, liberar Terrallende de la influencia demoníaca y lograr escapar del alcance de la ira de Kil’jaeden. Para conseguirlo asediaron la Ciudadela Negra de Magtheridon, el Señor del Foso que controlaba los restos del mundo rojo.

Para evitar que los demonios recibieran refuerzos cerró los portales que se comunicaban con el Vacío Abisal. Cuando llegaron al Templo Oscuro, Akama y su gente los Lengua Ceniza acudieron en ayuda de Illidan. Todos juntos, naga, elfos de sangre y Lengua Ceniza asaltaron el Templo Oscuro y destruyeron las defensas de Magtheridon. Más tarde derrotaron al Señor del Foso en una cruenta batalla. Magtheridon había notado el gran poder de Illidan y le pregunto si era una prueba de la Legión. Illidan se rió, afirmando que no era una prueba sino un reemplazo. Magtheridon fue encarcelado por Illidan en la Ciudadela de la Península del Fuego Infernal bajo la supervisión de Keli’dan, donde era mantenido con vida con el objetivo de crear un gran ejército de orcos viles usando para ello su sangre demoníaca.

La marcha hacia Corona de Hielo

IllidanVsArthasCuando Illidan juntó las fuerzas de Terrallende en un nuevo estandarte, una tormenta de fuego y polvo descendió sobre la Ciudadela Negra y Kil’jaeden apareció en toda su gloria. Regañando a Illidan por sus tontos intentos de escapar de su cólera, Illidan rápidamente afirmó que había estado reuniendo a sus fuerzas para un segundo ataque contra el Trono Helado. Kil’jaeden, viendo que sus nuevos aliados «prometían», acordó darle una oportunidad más para apaciguar a los demonios. Illidan, Kael’thas y Vashj, asediaron Rasganorte y batallaron con las fuerzas de Anub’arak cuando iban camino hacia Corona de Hielo. Pero Ner’zhul, sabiendo que sería derrotado si no hacía nada, llamó a Arthas hacia Rasganorte para completar el plan que había comenzado muchos meses atrás. Finalmente, las fuerzas de Illidan llegaron a Corona de Hielo cuando Arthas y Anub´arak estaban saliendo de Azjol-Nerub y las dos facciones combatieron en una titánica batalla cuando estaban tratando de ganar el control de los cuatro místicos obeliscos alrededor del Glacial de Corona de Hielo. Después de horas de combate, Arthas activó todos los obeliscos y las puertas hacia el Trono Helado fueron abiertas.

Pero Illidan no había terminado aún. Encontrando al debilitado Arthas en la base del glacial, los dos guerreros combatieron. Después de unos minutos de batalla, Arthas burló las defensas de Illidan y lo cortó por la mitad. Illidan cayó en la nieve, muerto, o eso parecía. Estaba gravemente herido, pero no muerto. Después Kael’thas y Vashj se dieron cuenta que no podían destruir al Trono Helado y se retiraron hacia Terrallende llevando a Illidan con ellos.

En The Burning Crusade

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Illidan sabe que Kil’jaeden no ha olvidado su derrota y su fracaso en la destrucción del Trono Helado, así que necesita anticiparse al posible ataque de la Legión. Así, en la expansión se revela que una de las maneras que planea defenderse y atacar es preparando nuevos orcos viles que luchen para él, usando la sangre del encarcelado Magtheridon. Así luchará para controlar y cerrar todos los portales de Terrallende mientras fortalece su base y su poder. Por alguna razón (o quizá por ninguna), también declaró la guerra a la ciudad de Shattrath en lugar de aliarse con sus habitantes para luchar contra el mismo enemigo: la Legión Ardiente. Kael’thas lideró el primer asalto bajo. Pero si el objetivo era reforzar las líneas de Illidan esto hizo el efecto contrario  ya que provocó que un gran número de los efectivos elfos de sangre de los Voren’thal abandonaran las filas de Kael’thas y se unieron a las fuerzas de los naaru de Shattrath como Arúspices.

Mientras tanto, Illidan sigue forjando su plan de crear un poderoso ejército de orcos viles y cazadores de demonios para llegar a acabar con la Legión Ardiente. Además, dentro de éste plan se encuentra la creación de portales buscando el corazón de ésta, Sargeras. La única manera de acabar con la Legión Ardiente es ir a su raíz.

Akama conspira contra Illidan y le va contando a Maiev los planes de éste y le ofrece ayuda para poder acabar con él. Pero finalmente Illidan descubre toda la trama de éstos y captura el alma de Akama, haciendo que éste acabe metiendo a Maiev y a sus compañeros en una trampa causando el encarcelamiento de Maiev y la muerte de sus amigos. Pero finalmente Akama acaba liberándola al final en el ataque al Templo Oscuro por parte de las fuerzas de la Alianza y la Horda, pudiendo Maiev entrar en el último momento para poder atraparlo de nuevo y cumplir con su misión.

Legion

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Tras el ataque del Templo Oscuro, se desconoce dónde fue a parar el cuerpo del Señor de Terrallende.

Para no spoilear lo que se está viendo en la Beta de Legión, solo comentaremos lo que se ha visto en los tráiler de presentación de la expansión en la que vemos cómo Gul’dan encuentra el cuerpo de Illidan.

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