Armadura Dinástica: Elfos de Sangre

En el Parche 8.1 ha llegado una novedad que nos anunciaron hace tiempo: las Armaduras Dinásticas para las razas ya conocidas en Azeroth.

Pero no todas han llegado por el momento, sino que solamente tenemos la de los Enanos y los Elfos de Sangre.

A parte de estas razas, también podemos conseguir las Armaduras Dinámicas de las Razas Aliadas. Pero con respecto a las razas ya existentes en World of Warcraft tenemos diferencias en cuanto a su obtención. Mientras que en las Razas Aliadas debemos subir la raza y poco a poco se nos irá desbloqueando las piezas de las apariencias dinásticas, en las razas existentes nos piden como requisito ser exaltado con la capital de nuestra raza.

En este caso, vamos a ver la Armadura Dinástica de los Elfos de Sangre.

Requisitos

En este caso, si ya tienes un Elfo de Sangre al máximo nivel y quieres conseguir la armadura, deberás ser exaltado con Lunargenta.

Si no lo eres porque te has subido el personaje con una subida instantánea, tendrás que armarte de un poco de paciencia y hacerlo. En mi caso, subí de nivel con el tabardo de Lunargenta haciendo la mazmorra del El Mechanar. Es una de las que más PNJ tiene para matar y jefes, y con esto podemos conseguir más puntos de experiencia de facción. Solamente te deja hacer una en heroico, y el resto habría que hacerlo en normal reseteando la estancia cada vez que volvamos a entrar.

Si entramos muchas veces en el día, es posible que nos diga que ya no nos deja entrar más. Puedes ir a otra mazmorra de la zona que están muy cerca y seguir subiendo.

Una vez lo tengamos, debemos ir a Orgrimmar donde se encuentra la Embajada y a la entrada veremos que tenemos un nuevo PNJ, la Embajadora Juraalba.

Cadena de misiones

El orgullo de los sin’dorei

Como decíamos, siendo Exaltados con Lunargenta, iremos a la Embajada de Orgrimmar donde estará la Embajadora Juraalba en la puerta de la misma. Además, tendrá disponible para nosotros una nueva misión llamada El orgullo de los sin’dorei.

En esta misión, nos piden que viajemos a Lunargenta, porque Lor’themar nos está esperando para hablar con nosotros.

Caminar entre fantasmas

Lor’themar nos dará la misión Caminar entre fantasmas en la que nos cuenta el motivo por el que estamos allí. Se trata de un acto de conmemoración en honor a aquellos que cayeron ante la Plaga, y este año tendremos el honor de realizarlo nosotros.

Como podemos adivinar, se trata de un momento clave de la zona y de los sin’dorei, ya que veremos y “viviremos” el momento en que Arthas cruzó las Tierras Fantasma y Bosque Canción Eterna, arrasando y provocando la Cicatriz Muerta, para llegar a su destino en la Isla de Quel’Danas donde se encuentra la Fuente del Sol. Nuestro cometido será, además de vivirlo y ver los recuerdos, encender una serie de faroles que nos irán indicando para poder revivir los acontecimientos.

Lor’themar nos acompañará en nuestra travesía, pero deberemos encontrarnos con él en las puertas de las Tierras Fantasma.

Escrito en el muro

Una vez nos reencontremos, nos dará la misión Escrito en el muro.

Cuando la aceptemos, Lor’themar Theron nos hablará:

Lor’themar Theron dice: He aquí el principio del fin.

Lor’themar Theron dice: Mi compañía patrullaba los bosques próximos a Zul’Aman cuando nos avisaron de la invasión de la Plaga.

Lor’themar Theron dice: No estábamos preparados para lo que nos encontramos. Quel’Thalas llevaba años disfrutando de una paz idílica. Y, de repente, nos enfrentamos a la mismísima muerte.

Lor’themar Theron dice: Perdí el ojo en esa batalla… y habría perdido mi vida de no haber sido por Halduron.

Lor’themar Theron dice: La devastación que sufrió ese día nuestro pueblo es indescriptible. Que algunos viviésemos para contarlo es un milagro, uno que no podemos desperdiciar.

Si leemos la placa que vemos encima del farol que tenemos que alumbrar, veremos lo siguiente:

Los primeros en caer

La siguiente misión que nos dará Lor’themar es Los primeros en caer en la que tendremos que viajar a La Cicatriz Muerta cerca de Ciudad de la Muerte. Usaremos el farol y seremos partícipes en la batalla que está liderada por Arthas con un ejército de la Plaga. Lucharemos contra ellos hasta completar la barra de progreso.

ATENCIÓN: No entremos en el círculo en el que se encuentra Arthas ya que nos matará casi al momento. En el vídeo verás que hicimos la prueba 🙂

Arthas grita: ¡Basta! No dejará que esta chusma inútil me retrase más.

Forestal Velonara dice: Monstruo… Nunca llegarás a La Fuente del Sol. La general forestal… te… detendrá.

Arthas nos habrá congelado en el sitio y seguirá su camino lentamente. Esta visión la habremos acabado.

El Lamento de los Altonato

Lor’themar nos dará la misión El Lamento de los Altonato en la que deberemos ir hacia el siguiente recuerdo. Iremos hacia el monumento de una gran defensora justo donde se encontraba su hogar. Supongo que ya te puedes imaginar de quién es. Se encuentra en la Aguja Brisaveloz.

Oremos al lugar para matar a algunas de las almas de Forestales atormentadas que se encuentran en el lugar y tendremos que encender el segundo farol o llama honorífica. Veremos la visión en la que Sylvanas está comandando sus forestales.

Lor’themar Theron dice: Sylvanas Brisaveloz era la protectora de nuestro reino. Si sus forestales y ella no hubiesen resistido frente a Arthas con tanta fiereza, nuestro pueblo podría haberse extinguido.

Lor’themar Theron dice: Se sacrificó para que algunos pudiésemos escapar y reconstruir nuestro reino caído.

Lor’themar Theron dice: Cuando Arthas la transformó en alma en pena y la volvió contra Quel’Thalas, nuestro corazón se rompió.

Lor’themar Theron dice: He tenido más de un desacuerdo con Sylvanas… pero nunca olvidaré su sacrificio. Era la general forestal de Lunargenta… Nada podrá cambiar eso.

En la estatua donde encendemos la llama, podemos ver otra placa que dice:

Por la luz del sol

Débiles hijos de la sangre

Se abren paso

Oh, hijos de la sangre

Por la luz del sol

El día en que murió la esperanza

Entregaremos la misión y Lor’themar nos dará la siguiente, El día en que murió la esperanza en la que encenderemos la llama en el lugar exacto en el que Sylvanas cayó ante Arthas.

Este combate terminará con una cinemática que es la parte del corto animado de Líderes de Guerra: Sylvanas en que Arthas le clava la espada a Sylvanas.

Al caer sus defensores, ella gritó llena de angustia: “Shindu falla na, sin’dorei”.

Fue una auténtica general forestal hasta su último aliento. Que Lunargenta nunca olvide su valor en vida.

Defensa de Quel’Danas

Lor’themar nos entregará la siguiente Defensa de Quel’Danas. Cogeremos un vuelo directo hacia allí donde nos estará esperando Lady Liadrin.

Mientras volemos, veremos a Arthas gritando en el momento en que se preparaba para cruzar el mar hacia la Isla.

Arthas grita: presenciad el fin: la caída de la última barrera.

Un pueblo destrozado

Una vez lleguemos, Lady Liadrin nos dará la misión Un pueblo destrozado en la que nos pedirá que encendamos la última llama. Será justo en el monumento que se encuentra en el centro de la plaza.

Veremos la escena de Anasterian Caminante del Sol.

Lady Liadrin dice: Durante miles de años, La Fuente del Sol lo fue todo para nuestro pueblo. Arthas nos infligió una grave herida al profanarla.

Lady Liadrin dice: Mi fe se hizo pedazos con la caída de Lunargenta. Perdí el rumbo, pero por la gracia de la Luz encontré la redención antes de que fuese demasiado tarde.

Lady Liadrin dice: Que este monumento sirva como recordatorio de lo que significa ser sin’dorei. Que nuestras acciones honren los sacrificios de los que nos precedieron.

Lady Liadrin dice: No importa cuánto dolor soportemos, no perderemos la esperanza. Frente a la oscuridad, que el sol eterno ilumine el camino.

La caída del sol

Tras este momento, le entregaremos la misión y nos dará La caída del sol e iremos a la Cicatriz Muerta de la Isla, y veremos la caída de Anasterian Caminante del Sol frente a Arthas. Anasterian consigue golpear al caballo de Arthas, Invencible, con su espada Felo’melorn. Pero esto no detiene a Arthas, sino que todo lo contrario, es lo que provoca que se enfurezca más y dé el golpe de gracia que acaba con la vida de Anasterian.

Anasterian Caminante del Sol grita: Has ido demasiado lejos, príncipe Arthas. ¡Tu cruzada acaba aquí!

Anasterian Caminante del Sol grita: ¡Anar’alah belore! ¡Arderás por tus actos!

Arthas grita: ¡Invencible!

Arthas dice: puede que en otro tiempo fueses formidable, pero siento cómo tu alma se desvanece y cómo tu vida se apaga: una llama que extinguiré con gusto.

Anasterian Caminante del Sol dice: Al menos tengo alma, monstruo despreciable.

Arthas dice: No por mucho tiempo.

Arthas se encaminará al interior de Meseta de la Fuente del Sol por el camino de la Cicatriz Muerta.

Caída de la Fuente del Sol

Volveremos de nuevo hacia donde se encuentra Lady Liadrin para entregar la misión, y nos dará la última, Caída de la Fuente del Sol, en la que entraremos en la Meseta de la Fuente del Sol.

Encenderemos el farol una vez dentro y comenzará la gesta final.

Defensor de Luanrgenta dice: Es un magister de alto rango, deben de habernos traicionado desde dentro… ¡Defensores! ¡Defended el frente! ¡No debemos permitir que esos monstruos lleguen a La Fuente del Sol!

Comenzará la lucha hasta que completemos la barra y en ese momento llegará Arthas:

Arthas grita: ¡Ciudadanos de Quel’Thalas! ¡Habéis tenido ocasión de rendiros, pero os habéis negado! ¡Sabed, pues, que hoy vuestra raza y vuestro legado ancestral tocan a su fin!

Seguiremos luchando y acabaremos con el Vidente Dranixx mientras vamos viendo cómo Arthas se va acercando.

Arthas grita: ¡La muerte ha venido a reclamar el noble hogar de los elfos!

Tras esta visión, escucharemos a Lady Liadrin hablarnos:

Lady Liadrin dice: Arthas asesinó a nuestros últimos efectivos y usó La Fuente del Sol para revivir a Kerñ’Thuzad como un poderoso exánime. La fuente nunca se libró de la contaminación.

Lady Liadrin dice: Nuestro pueblo habría sufrido el mismo destino si hubiéramos seguido vinculados a su magia, así que, muy a su pesar, el príncipe Kael’thas decidió destruir La Fuente del Sol.

Volveremos a alumbrar el farol y seguiremos viviendo la historia.

Kael’thas Caminante del Sol dice: ¡Ha llegado el momento! ¡Que la luz del sol nos guíe hasta el mismísimo final!

Suma sacerdotisa Liadrin dice: Suenan los cañones… Los Amani han atracado en la costa. Debemos apresurarnos.

Kael’thas Caminante del Sol dice: Deshaceos de los no-muertos necesarios para que podamos pasar y dejad el resto para los trols. Con eso ganaremos algo de tiempo.

Suma sacerdotisa Liadrin dice: La Fuente del Sol… ¿Qué habrá hecho?

Kael’thas Caminante del Sol dice: El alma de nuestro pueblo ya no es más que una sucia fuente de putrefacción. Empeora con cada amanecer.

Lor’themar Theron dice: ¡Liadrin, vigila la entrada! ¡Que no pase nadie!

Suma sacerdotisa Liadrin dice: Debemos resistir hasta el final. Selama asal’anore.

Lor’themar Theron dice: ¡Adalid, conmigo! ¡Protege a los magistri como sea! ¡Debemos llegar a La Fuente del Sol!

Empezaremos a luchar contra las oleadas de la plaga que irán llegando mientras nosotros vamos avanzando. Cuando lleguemos al final con el Príncipe Kael’thas, veremos cómo intentan hacer un ritual para acabar con La Fuente del Sol mientras nosotros tenemos que defender a los magistri.

Kael’thas Caminante del Sol grita: ¡Parece que el ritual funciona! ¡Magistri, mantened la concentración!

Saldrá un Centinela necrótico que deberemos matar.

Kael’thas Caminante del Sol grita: ¡Listo! ¡Rommath, teletranspórtanos a un lugar seguro!

Acabará la escena y tendremos a Lady Liadrin que nos acompañará atravesando el portal que tenemos delante.

Lady Liadrin dice: Y así acaba la saga más trágica de la historia de nuestro pueblo. Sígueme, es hora de devolver el farol a Lunargenta.

Cuando lleguemos a Lunargenta, los maestros de clases estarán fuera esperándonos y Lor’themar Theron estará en lo alto de la rampa de entrada esperándonos.

Lor’themar Theron grita: Recuerda que a nuestro pueblo no lo defiende la tragedia, sino su capacidad para superarla. A partir de las cenizas del pasado alimentamos las llamas de la esperanza del futuro.

Lor’themar Theron grita: Me honra entregarte el atavío de nuestros héroes más respetados. Belono sil’aru, belore’dorei. ¡Levántate, adalid de los sin’dorei!

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