Sylvanas, el Carcelero y el Filo de la Noche

Durante la sesión de Preguntas y Respuestas de World of Warcraft en la Blizzcon 2019, hubo una pregunta interesante sobre Sylvanas y sus motivaciones y relación con el Carcelero.

Averiguamos que ha estado trabajando con él desde hace algún tiempo, destacando que se remonta a la historia de Filo de la Noche. Incluso, cuando estuvo trabajando con Varian a comienzos de Legion, donde se quiso asegurar que iba a ser Jefa de Guerra de la Horda.

Todo lo relacionado con el Carcelero sigue siendo un misterio, pero podemos saber el entorno que lo envuelve gracias a una parte del pasado de Sylvanas.

Sesión de Preguntas y Respuestas – BlizzCon 2019

¿El carcelero de Las Fauces vería a la Legión como una amenaza y por eso Sylvanas y Varian trabajaron juntos?

Vamos a descubrir más en las Tierras Sombrías y que la relación con el Carcelero se remonta un poco atrás. La historia de Filo de la Noche involucra esta relación. Trabajar con Varian fue una estrategia a largo plazo para conseguir un jefe de guerra – tuvo que hacer aliados, pero ahora estamos viendo los frutos de eso.

La pregunta sobre la identidad del Carcelero:

Sobre la identidad del carcelero misterioso, ¿es alguien que conocemos que esté conectado con la muerte, como Argus o Helya?

La intención es que sea una nueva figura misteriosa, no alguien que hayamos conocido antes pero sí una figura importante de la cosmología del universo de Warcraft. Es el centro de la pieza villana de esta expansión.

Sabemos que el Carcelero no es Arthas. Además, aunque no está confirmado, es muy probable que sea el que susurró el nombre de Sylvanas Brisaveloz para que fuera Jefa de Guerra de la Horda.

En el Parche 8.3 hay datamining de nuevos susurros, entre los que destaca ahora:

«Before the last shadow falls, the father of sleep shall savor his feast.»

Es un susurro de Il’gynoth que presumiblemente se refiere a Mueh’zala, también conocido como «El Padre del Sueño» o Muerte. Sería el loa de la muerte, jefe de Bwonsamdi.

Para situarnos un poco en la historia de Sylvanas, como decíamos al comienzo, debemos ir hasta la expansión de Wrath of the Lich King y en particular, en el final de esta historia.

Durante Wrath of the Lich King

A continuación vamos a ver qué sucedió con Sylvanas durante la expansión Wrath of the Lich King.

Porque más abajo, con letra un poco más destacada, vemos lo que siente ella cuando llega a la Oscuridad. A quién ve y qué siente. Las almas perdidas que llegan al lugar que visitaremos nosotros en Shadowlands, las almas perdidas que son juzgadas y uno de ellos que está siendo juzgado en ese mismo instante.

«Sylvanas y su gente han tenido tiempo para inventar una plaga que no solamente mata a los vivos, sino que también mata a los no-muertos, a los Renegados y al Azote. Tiene control y siente un vínculo particular con Arthas.

Thrall es cauteloso y reacio a dar la orden de asaltar Rasganorte, pero cuando el Azote llega a Orgrimmar no ve otra salida. Garrosh Grito Infernal lidera a la Horda y Sylvanas, por supuesto, se une al asalto. Los Elfos de Sangre también son reacios en unirse a la guerra contra Arthas, pero Sylvanas visita a Lor’themar, haciendo que éste no tenga elección y acabe llevando a su gente a la guerra.

En Rasganorte, la Horda comienza el asalto en Tundra Boreal mientras que Sylvanas y los Renegados atacan en Fiordo Aquilonal. Bajo el nombre de La Mano de la Venganza, trabajan para perfeccionar la plaga. La campaña contra el Rey Exánime parece ir bien, la Horda y la Alianza trabajan juntos, pero en la Puerta de Cólera el Gran Boticario Putress entra en acción.

Putress utiliza la plaga contra el Azote, la Alianza e incluso contra la Horda. No está claro si el ataque está ordenado o no por Sylvanas, pero los eventos que siguen muestran a Varimathras y Putress trabajando juntos en el derrocamiento de su reina y quitándole Entrañas. Esta traición hacia Sylvanas hace que tenga que volver a su ciudad antes de que pueda luchar contra Arthas. Con Thrall, Vol’jin y varios miembros de la Horda entran en Entrañas y se enfrentan a Varimathras que se encontraba ocupado tratando de invocar algo en Azeroth. Mientras luchamos contra él, las voces que escuchamos dicen que se trata de Sargeras, por lo que parece que nunca ha dejado de tener conexión con la Legion.

Esta traición también golpea a la Alianza, que con la muerte de parte de su ejército, incluido Bolvar Fordragon, hace que también tengan su razones para asaltar Entrañas. Se enfrentan a Putress y se adentran hasta donde encuentran a Thrall y a otros miembros de la Horda ante el cuerpo muerto de Varimathras. Como hay tensión entre todos, Jaina teletransporta a Varian y a los miembros de la Alianza lejos antes de que se haga más daño. Thrall devuelve Entrañas a Sylvanas, pero ha aprendido su lección. Deja tras de sí a sus guardias Kor’kron para que vigilen la ciudad mientras mantienen un ojo en la Dama Oscura para asegurarse de que no vuelve a suceder algo como lo visto en la Puerta de Cólera.

Entrañas vuelve a estar segura, así que es el momento para que Sylvanas vuelva a Rasganorte y se enfrente al Rey Exánime. Junto con los jugadores de la Horda, se adentra en el interior de la Ciudadela Corona de Hielo.

Con los ejércitos centrados en el ataque de las puertas principales de la Ciudadela, Sylvanas y un grupo de aventureros entran por otro lado y se encuentran en un lugar llamado Cámaras de Reflexión para obtener más información. Descubren que también es el lugar donde el Rey Exánime deja a su Agonía de Escarcha. Con esta información, Sylvanas decide destruir inmediatamente la espada, pero se trata de una trampa.

Encontramos a Agonía de Escarcha y al propio Rey Exánime. La fusión total de Arthas con Ner’zhul ha aumentado sus poderes, y Sylvanas no es rival por sí sola, obligando a su grupo a huir. Depende de la Horda y de la Alianza derribar los muros de la Corona de Hielo.

Si has hecho las misiones de Agonía de las Sombras, puedes haber visto objetos únicos tras matar al Rey Exánime. Uno de ellos es el Vial de Sangre de Sylvanas.

Cuando termina la expansión Sylvanas debe tener nuevas motivaciones. Hasta ahora era la venganza, pero una vez que ha muerto Arthas ya ha cumplido su objetivo en esta vida. Sylvanas va a lo alto de la Ciudadela y se da cuenta de que hay un nuevo Rey Exánime en el trono, Bolvar Forfragon. Pero esto le da igual a Sylvanas. Ella ya tiene su liberación. Se tira desde lo alto de la Ciudadela, intenta abrazar definitivamente la muerte, pero aparecen las Val’kyr, prisioneras del Rey Exánime que anhelan su libertad, y que tienen otros planes para Sylvanas. La muestran visiones de su pasado, de cómo utilizó sus tropas para conseguir sus objetivos. Cómo los Renegados fueron lanzados como flechas hacia el corazón de Arthas. Visiones de un futuro posible en el que Garrosh utiliza una gran parte de los ejércitos de los Renegados para derribar Gilneas y de cómo la Alianza retoma la capital de Lordaeron mientras su gente se lanza hacia el fuego.

Las Val’kyr la mantiene en este estado ofreciéndole otra elección. El espíritu de Sylvanas se hunde, ¿cómo ha llegado hasta ahí? No lo recuerda, no sabe si la ha matado Arthas, si es su juicio final, si se ha intentado matar ella misma. Solamente ve oscuridad.

Y de repente, realmente siente por primera vez después de tanto tiempo. Se retuerce en agonía. Vuelve a sentir algo pero solamente sufrimiento. Arrepentimiento. Dolor. Frío. Desesperación. Miedo.

Hay más en la oscuridad. Apariciones que no reconoce. Presencias familiares. Y de repente lo reconoció, una la voz burlona que una vez la había tenido a su alcance. ¿Arthas? ¿Arthas Menethil? ¿Aquí? Su esencia corrió hacia ella, desesperada, y luego se encogió en horrorizado reconocimiento: el chico que sería el Rey Exánime. Sólo un niño rubio asustado, cosechando las consecuencias de toda una vida de errores. Si alguna parte del alma de Sylvanas no estuviera desgarrada y atormentada en ese momento, podría haber sentido, por primera vez, el más mínimo atisbo de compasión por él.

En el gran paisaje de todos los sufrimientos del mundo y de todos los males del infinito, el Rey Exánime era…. insignificante.

Este destino iba a ser su eternidad: el vacío sin fin, el oscuro y desconocido reino de la angustia. Condenado a la misma vida después de la muerte, como Arthas.

Las nueve Val’kyr finales aún atadas a la voluntad del Rey Exánime bajaron por ella y le ofrecieron una elección. Se unirían a Sylvanas, se liberarían de la voluntad de Bolvar e incluso ocuparían el lugar de Sylvanas en el infierno, ya que estarían unidas para siempre. La Val’kyr no sólo mantendrían a Sylvanas con vida, sino que también le daría el poder de resucitar a los muertos como nuevas fuerzas para los renegados. Sylvanas hizo el pacto con las Val’kyr, y la primera tomó su lugar, Annhylde, forjando un nuevo destino para ella y los Renegados. Annhylde se ofrece la primera para ocupar el lugar de Sylvanas en la muerte y tras aceptar el pacto, Sylvanas vuelve a la vida. Junto con las ocho Val’kyr que le quedaban, Sylvanas intenta no volver nunca a ese infierno que había presenciado. Ahora las Val’kyr están unidas a la Dama Oscura.
«Tengo la intención de vivir para siempre.»

Historia de Sylvanas Brisaveloz

Tenemos dos artículos en los que hablamos sobre Sylvanas Brisaveloz (dos partes diferenciadas) según iba avanzando el juego. Si quieres saber más, puedes leerlos a continuación.

También puedes leer la historia de Filo de la Noche en la página oficial de World of Warcraft:

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