Capítulo XIV: Páramos de Poniente y Minas de la Muerte.

Con tanto trabajo y tanto por hacer, los meses fueron pasando rápidamente.

Las clases se iban haciendo cada vez más intensas y más duras, así como las primeras misiones que le iban encomendando.

No obstante, no iba siempre sola ya que había empezado a entablar una gran amistad tanto con Baldhür como con Érebo e iban los tres juntos muchas veces. Pero sobre todo había que destacar su amistad con el joven Érebo. Casi siempre quedaban para ir al mismo sitio e iban juntos a hacer las misiones. Baldür solía llegar más tarde porque siempre tenía otras cosas que hacer. Por lo que les contó vivía con su padre el cual no andaba demasiado bien de salud, así que tenía que estar constantemente pendiente de él. Aún así era un hombre muy inteligente y a pesar de tener poco tiempo para aprender, poco a poco se iba convirtiendo en un mago fuego excepcional.

Los Drainei

Había un planeta llamado Argus, mundo natal original de los Eredar. Los habitantes de este planeta eran considerados muy inteligentes y talentosos en el don de la magia.

Este planeta estaba gobernado por un triunvirato formado por los más grandes y poderosos magos eredar: Kil´jaeden, Archimonde y Velen.

Argus atrajo la atención de Sargeras, el cual ofreció a los Eredar un trato: a cambio de su lealtad él les daría grandes poderes a todas las razas. Kil´jaeden y Archimonde en seguida aceptaron, pero Velen tuvo una visión del futuro poco agradable: los Eredar se transformarían en demonios, sometidos bajo las órdenes de Sargueras.

Capítulo XIII: Aprendiz de Bruja.

Así que Érebo, Baldhür y Namarié salieron de la Ciudad y fueron dirección Villadorada para tomar el camino de la Abadía de Villanorte.

Con la cortesía que le caracterizaba Baldhür comenzó a hablar:

– Bueno Namarié y Érebo, creo que no nos presentaron debidamente. Mi nombre es Baldhür Boro. El nombre de Baldhür significa “la cría del dragón” en la lengua perdida de los titanes. Y la historia de mi vida no es momento de contarla puesto que sería pasarnos horas hablando de ello y no tardaremos en llegar a nuestro destino. Una vez allí me gustaría ilustraros con una breve visita e introducción a la historia de la Abadía. Después os diré donde están vuestros maestros  y os quedaréis con ellos, puesto que yo tengo que hacer otro tipo de misiones. Pero no os preocupéis que si necesitáis cualquier cosa siempre estaré a vuestra disposición.

Capítulo XII: Alianza de Simbelmynë


Sanatos y Namarié fueron al Parque, lugar escogido para reunirse entre los miembros de la hermandad en los días claros. Por el camino Sanatos le fue explicando el origen del nombre “Simbelmynë”:

– Signinfica “no me olvides”. Se trata de una flor que, en tierras muy lejanas, crece en los túmulos funerarios de los reyes. Sus pétalos son de color blanco y florece en todas las estaciones del año.

– ¿Y por qué este nombre? -preguntó Namarié.

– Por el verdadero significado de la palabra. En esta hermandad ha pasado todo tipo de gente y seguirá pasando con los años. No dejará de ser un “lugar de paso” por así llamarlo de gente que busca unos retos mayores. Pero lo que realmente queremos, es que el día en que lleguen a otro sitio no se olviden de lo que ha podido significar esta hermandad y los valores que predicamos: humildad, compromiso, compañerismo. Todo ello tiene que estar unido para que esto pueda ser una verdadera familia. Ten en cuenta que muchos de los miembros tienen sus raíces en lugares lejanos y pasan los años hasta que vuelven a ver a sus padres o hermanos y queremos evitar la soledad que eso produce estando unidos, por lo que esto para nosotros es como una familia. Si uno de estos puntos se rompe lo más probable es que el resto de los puntos se rompan también y al final no seamos una verdadera hermandad. Al fin y al cabo tanto la palabra “hermandad” como lo que predicamos van juntas, no deja de ser una forma de cooperar todos juntos para lograr un fin común, una relación de fraternidad que hace que todos tengamos una verdadera relación que llega a ser de amistad y confianza que se convierta en virtud, llegando a ser una verdadera familia. Buscamos todos las mismas voluntades, es una alianza entre nosotros. A pesar de todo, siempre hay gente que entra con nosotros que aparentemente busca eso y al final lo que buscaban era un trampolín para ir a una hermandad un poco más grande, un lugar donde todos los valores fundamentales acaban perdiéndose. Y es una pena porque la gente acaba desapareciendo entrando en una gran depresión y olvidando la realidad de este mundo como si fuesen a un Vacío Abisal.

Capitulo XI : Ventormenta.

Se levantaron más tarde de lo que pensaron debido a la pequeña resaca que tenían. El que tenía mejor cara era Brook ya que tanto la de Ully como la de Namarié tenían unas buenas ojeras de cansancio.

– Por la cara que lleváis no creo que sea muy conveniente ir en grifo -dijo Brook-. Alguno caería del mareo.

– Tienes razón -contestó Ully-. Este camino no es peligroso así que podemos ir andando hasta Ventormenta. Además no es demasiado largo por lo que a la hora de la comida estaremos allí seguro.

Y tras tomar una decisión tan unánime comenzaron la marcha.

Capitulo X: El Principio de un Viaje.

Tras el sueño Namarié empezó a preparar su marcha.

Hizo sus últimas visitas a la biblioteca de Dolanaar para buscar información sobre los sitios que iba a conocer. La información no era muy nueva ya que había leído casi todos los libros que había. También cabe decir que la biblioteca no era demasiado extensa pero sí contenía la información más básica sobre el mundo y las historias que le han rodeado desde antaño.

Fue despidiéndose de sus conocidos. Se trataba de una despedida agridulce ya que dejaba atrás a gente querida pero por otro lado, tras la visión que le concedió Tyrande, sabía que no era un adiós sino un hasta luego. Cuando tuviese la oportunidad pensaba volver a Darnassus.

Por supuesto visitó también a Tyrande y a Malfurion en el templo. No quería partir sin despedirse de ellos y sin recibir las bendiciones, esta vez mucho más importantes que las que recibió unas semanas atrás cuando quiso salir por primera vez a explorar un poco de mundo. Agradeció a Tyrande por darle esa visión y por enseñarle tanto en este corto tiempo de su vida.

Capítulo IX: El sueño.

Namarié se encontraba escuchando a Sanatos. El entorno era bastante oscuro, con una niebla densa que no dejaba a penas ver a la gente que se encontraba alrededor. Todos parecían escuchar las indicaciones del elfo. Su imagen era asombrosa, denotaba poder y confianza en sí mismo, tanto en sus palabras como en sus gestos, así como en su mirada. Se hablaba de un gran castillo que al parecer, tenían delante de ellos.”Esa es la puerta, y todos tenemos una llave que la abre…” pensó para sí misma. Una gran sensación de responsabilidad y poder le inundó, y la misma seguridad que Sanatos transmitía empezó a sentirla. Sabía cuáles eran sus poderes y la mejor manera para usarlos, ya que había estado aprendiendo durante tanto tiempo…

Capítulo VIII: Sanatos, el Cazador de Demonios.

El barco estaba casi completo cuando llegaron. La sensación de subirse a uno le causó a Namarié la misma admiración que a un niño, ¿como podía aquello tan grande y tan lleno de gente flotar?

Abandonaron la cubierta y se dirigieron al interior del barco. Había una pequeña cantina en la cual se vendía no solo alimento y bebida, sino también todo tipo de mercancía necesaria: componentes para las diversas profesiones, objetos que servían para las batallas, etc.

También había gente de todo tipo: elfos, humanos, enanos, pícaros, magos, sacerdotes, cazadores con la mascota. Algunos iban vestidos normal y otros iban con armaduras relucientes preparados para la guerra. La diversidad del tipo de gente era realmente amplia.

Justo al fondo se encontraban las dependencias del capitán del barco. Los capitanes vivían en estas grandes estructuras de madera por lo que era todo para ellos y sus familias.

Capítulo VII: Madre.

Y por fin, en una mañana de plena primavera, llegó el ansiado momento en que pudo salir de Teldrassil. Después de varios días lloviendo, el aire que se respiraba era limpio, fresco.

Namarié estaba preparada. Llevaba una mochila con bebida y alimento, pero era lo suficientemente amplia como para meter dentro cualquier cosa que pudiera gustarle como recuerdo. Revisó bien todo antes de salir. Guardó cuidadosamente un papel doblado, algo que había escrito durante los días anteriores, en un bolsillo de su falda. No quiso desvelar el contenido de dicha nota, ya que lo reservaba para el momento apropiado, aunque sus padres imaginaban cual era el contenido.

Salieron de la casa y cruzaron el centro de Darnassus. El ambiente era excepcional, los comercios empezaban a abrirse, la subasta con las primeras colas de elfos y no elfos esperando para entrar. Se fueron acercando al banco, el cual, por su forma, recordaba mucho al árbol mágico de El Claro del Oráculo.

Meme: Tres Preguntas

Siguiendo un blog llamado “Cánticos de Leyenda” , así como tomando de referencia blogs que anuncia, y manteniendo la cadena, me veo en la obligación de hacerme estas tres preguntas y responderlas en forma de Meme. Todo ello se debe al descanso que llevo tomado desde hace bastante tiempo, final de la temporada pasada a las puertas de Arthas, que por varios motivos que, tampoco vienen al caso en este momento, cuando llegó la nueva temporada no me vi con las mismas ganas de seguir raideando todas las noches, sobre todo, porque mi nivel de compromiso no es el mismo, pero ya digo que no voy a profundizar en dichos motivos en este momento.

Mi estancia en el WoW hoy por hoy, es para hacer alguna heroica esporádica (ni siquiera a la fecha de hoy tengo terminadas todas las heros, me falta alguna que otra mazmorra), para subir arqueología, o para poner algo en subasta (puesto que farmeo poco, gano poco, y aunque se que mi equipo ya vale para hacer raids, no tengo suficiente oro para encantarlo, por ejemplo, y al jugar poco, tampoco se puede decir que tenga las suficientes manos para mover mi personaje como debería).